Hay frases que no dicen nada, pero lo dicen todo. Una de ellas es: “Estamos trabajando en ello”. Aparece en comunicados, ruedas de prensa, newsletters de empresa y administraciones e, incluso, en perfiles de marca que llevan meses prometiendo cambios o acciones que nunca llegan. Y lo peor: parece una estrategia de comunicación… pero en realidad es solo una pausa incómoda que puede arruinar tu imagen.
En un mundo donde todo compite por atención, mantener a tu público esperando con promesas vagas es contraproducente. La transparencia no significa contar todos los detalles desde el minuto uno, pero sí saber cómo gestionar las expectativas. Y eso incluye comunicar lo que sí puedes contar, no esconderte tras fórmulas genéricas que no aportan nada.
Como explican desde Think with Google, en tiempos de incertidumbre o transición, las marcas que comunican con claridad y humildad generan más confianza que las que posponen todo con promesas vacías.
“Estamos trabajando en ello” puede ser un punto de partida. Pero no puede ser el mensaje entero. Si hay retrasos, explicalo. Si hay cambios de enfoque, dilo. Si hay incertidumbre, compártela (hasta donde tenga sentido).
Porque comunicar no es solo publicar cuando tienes buenas noticias: también es saber gestionar el mientras tanto.
Y no solo hablamos de grandes empresas o instituciones. También aplica a marcas personales, pequeñas compañías, grupos políticos o incluso proyectos creativos.
Si llevas meses diciendo que “pronto lanzamos algo”, quizá es hora de reformular el mensaje. Porque, como dice Contently, “la confianza no se pierde solo cuando algo sale mal, sino también cuando no se dice nada”.
«‘Estamos trabajando en ello’ funciona una vez. La segunda ya suena a excusa. Y la tercera… a gobierno en funciones.»